Sellado de cables con sellador acrílico cortafuegos en protección pasiva contra incendios

Sellado cortafuego de penetraciones: obligaciones según el CTE y cómo cumplirlas

Uno de los puntos más conflictivos en las inspecciones de protección contra incendios es el sellado cortafuego de penetraciones. Arquitectos, aparejadores, instaladores y responsables de mantenimiento se enfrentan a las mismas preguntas: ¿qué pasos hay que sellar? ¿Con qué producto? ¿Qué clasificación se exige? Esta guía responde a todas ellas con criterio técnico y normativo.

¿Qué es el sellado cortafuego de penetraciones?

Llamamos penetración a cualquier paso de una instalación —tuberías, cables, bandejas, conductos— a través de un elemento de compartimentación: muros, forjados, tabiques o cualquier otro elemento constructivo con clasificación de resistencia al fuego.

El sellado cortafuego consiste en restituir la resistencia al fuego de ese elemento en el punto de la penetración, utilizando productos especialmente diseñados y certificados para ello. El objetivo es que el conjunto (elemento constructivo + sellado de la penetración) mantenga la misma clasificación de resistencia al fuego que tendría si la instalación no estuviera presente.

¿Qué obliga el CTE DB-SI?

El Código Técnico de la Edificación, Documento Básico SI (Seguridad en caso de Incendio) es la norma de referencia en España para la compartimentación de edificios. Su sección SI 1 establece la obligación de «compartimentar el edificio en sectores de incendio» y especifica que «los elementos de compartimentación deben mantener su resistencia al fuego en todos los puntos, incluidos los pasos de instalaciones».

Esto significa que cada vez que una tubería, un cable o un conducto de ventilación atraviesa una pared o forjado con clasificación de resistencia al fuego, ese paso debe sellarse con un sistema cortafuego certificado que restaure la resistencia al fuego del elemento.

Las clasificaciones de resistencia al fuego exigidas varían según el uso del edificio y la altura de evacuación, pero los valores más frecuentes en la práctica son EI 60, EI 90 y EI 120. En hospitales, edificios de gran altura y ciertos usos industriales puede exigirse EI 180 o superior.

¿Qué penetraciones deben sellarse?

La respuesta corta: todas las que atraviesen elementos de compartimentación. Pero conviene desglosarlo por tipo de instalación, ya que el producto de sellado varía en función del tipo de penetración:

Son el caso más habitual y el más crítico. Las tuberías de plástico se funden en caso de incendio, dejando un hueco abierto en el elemento de compartimentación. La solución es el collarín cortafuego o la funda cortafuego, dispositivos con material intumescente que se expanden al calor y sellan el hueco que deja la tubería al fundirse.

Las tuberías metálicas no se funden, pero conducen el calor y pueden transmitirlo al otro lado del elemento constructivo. Además, el espacio anular entre la tubería y el forjado o muro debe sellarse. Para ello se utilizan selladores intumescentes, mortero cortafuego o lana mineral de alta temperatura con el correspondiente sellador.

Los cables eléctricos son combustibles y pueden propagar el fuego a través de su aislamiento. Los pasos de bandejas de cables requieren sistemas específicos: bloques y almohadillas cortafuego para rellenar el interior de la bandeja, selladores intumescentes para el perímetro, o espuma cortafuego para penetraciones de menor tamaño.

Los conductos de ventilación presentan un reto particular porque deben funcionar como vía de paso del aire, pero no pueden convertirse en vía de propagación del fuego. Las soluciones incluyen compuertas cortafuego (que se cierran automáticamente cuando se detecta calor o humo) y rejillas intumescentes para conductos de menor sección.

 

Productos para el sellado de penetraciones: cuál usar en cada caso

No existe un único producto para sellar todas las penetraciones. La elección depende del tipo de instalación, el tamaño del hueco, la clasificación requerida y las condiciones de la obra. Estos son los productos más habituales:

Para juntas perimetrales y penetraciones de pequeño tamaño (cables individuales, tuberías metálicas de pequeño diámetro). Fácil aplicación con pistola de silicona. Flexible una vez curado.

Para el relleno de huecos irregulares de tamaño medio. Expansión controlada que rellena completamente el espacio alrededor de la instalación. Ideal para múltiples cables en un mismo paso.

Para grandes huecos que requieren relleno denso y rápido. Mayor densidad que la monocomponente, lo que mejora la resistencia mecánica del sellado.

Especialmente adecuadas para pasos de bandejas de cables y para instalaciones que puedan cambiar en el futuro, ya que son extraíbles y reutilizables.

Para grandes pasos con geometría irregular. Se corta a medida en obra y se adapta a cualquier forma. Se combina con sellador perimetral.

Exclusivamente para tuberías de plástico. El collarín se instala en el plano del elemento constructivo; la funda se aplica sobre la tubería en tramos continuos.

Documentación necesaria para acreditar el cumplimiento

No basta con instalar el producto correcto: hay que poder demostrar que se ha hecho correctamente. En una inspección de protección contra incendios o en caso de siniestro, se puede requerir la siguiente documentación:

En primer lugar, el certificado del producto (marcado CE con Declaración de Prestaciones y ensayo según EN 1366), que debe cubrir el tipo de penetración instalada (tubería de PVC de X diámetro, bandeja metálica de X cm, etc.). En segundo lugar, las instrucciones de instalación del fabricante y evidencia de que se han seguido (fotos de la instalación, partes de trabajo). Por último, un registro de las penetraciones selladas con su ubicación, producto utilizado, lote y fecha, para facilitar las inspecciones periódicas de mantenimiento.

Mantenimiento de los sellados cortafuego

Los sellados cortafuego no son elementos permanentes e inmutables. Cualquier intervención en las instalaciones —un cambio de tubería, un nuevo cable, una reparación— puede comprometer la integridad del sellado. Por esta razón, es fundamental establecer un plan de mantenimiento que incluya inspecciones periódicas de todos los sellados del edificio.

El Real Decreto 513/2017 (Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios) establece la obligación de mantener en correcto estado de funcionamiento todos los sistemas de protección, incluida la protección pasiva. En la práctica, se recomienda una inspección visual anual de los sellados cortafuego y la restauración inmediata de cualquier sellado dañado o eliminado.

Conclusión: el sellado cortafuego es una obligación, no una opción

En un edificio moderno pueden existir cientos de penetraciones de instalaciones a través de elementos de compartimentación. Cada una sin sellar es una vía potencial de propagación del fuego entre sectores. El sellado cortafuego correcto de todas esas penetraciones es una exigencia normativa y, sobre todo, una responsabilidad con la seguridad de las personas.

En EXB Pasiva contamos con la gama completa de productos para el sellado de cualquier tipo de penetración, todos con certificación EN 1366 y marcado CE. Además, ofrecemos asesoramiento técnico para ayudarte a seleccionar el sistema correcto para cada aplicación y a elaborar la documentación necesaria. Contacta con nosotros y cuéntanos tu proyecto

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