Collarín cortafuegos para tubería plástica en muro resistente al fuego

Si estás ejecutando o revisando una instalación en un edificio donde tuberías de plástico atraviesan muros o forjados, necesitas un collarín cortafuego. Es el producto más habitual en protección pasiva, el que más se prescribe y, también, el que más dudas genera a la hora de elegir el modelo correcto. Esta guía te explica todo lo que necesitas saber.

Un collarín cortafuego es un dispositivo que se instala alrededor de una tubería de plástico (PVC, PP, PE o CPVC) en el punto exacto donde atraviesa un elemento de compartimentación: muro, forjado o tabique con clasificación de resistencia al fuego. En condiciones normales, el collarín pasa completamente desapercibido. Pero cuando se produce un incendio y la temperatura sube, el material intumescente del interior del collar se expande con gran fuerza, comprimiendo la tubería de plástico hasta sellar completamente el hueco que esta deja al fundirse.

El resultado: el fuego y los humos no pueden pasar de un sector de incendio a otro a través de ese paso de instalaciones. El collarín restituye la resistencia al fuego del elemento constructivo como si la tubería no existiera.

¿Para qué tuberías se necesita collarín cortafuego?

El collarín cortafuego es obligatorio únicamente para tuberías de materiales combustibles, principalmente plásticos. Las tuberías de acero, cobre o fundición no requieren collarín porque, aunque se calienten, no se funden ni dejan un hueco abierto. Los materiales más habituales que requieren collarín son:

Tuberías de saneamiento, fontanería y ventilación

Instalaciones de agua caliente y calefacción

Gas, agua y suministro

Agua caliente sanitaria y sistemas contra incendios

Calefacción y agua caliente

Panel flexible cortafuegos para sellado de tuberías y cables en muro resistente al fuego

Si tienes dudas sobre si tu tubería es combustible, comprueba el marcado del tubo: si incluye alguna de estas siglas, necesita collarín cortafuego en cada paso por elemento de compartimentación.

Elegir el collarín inadecuado puede hacer que la instalación no cumpla la normativa o, peor, que falle en el momento en que más se necesita. Los parámetros clave a tener en cuenta son los siguientes.

Es el primer dato que necesitas. El collarín debe coincidir exactamente con el diámetro exterior de la tubería. Los collarines cortafuego se comercializan en tamaños que van típicamente desde DN 32 hasta DN 315, aunque los rangos más habituales en instalaciones de edificios se concentran entre DN 50 y DN 200. Un collarín demasiado holgado no sellará correctamente; uno demasiado apretado puede dañar la tubería en instalación.

No todos los collarines funcionan igual con todos los materiales. Algunos modelos están optimizados para PVC rígido de saneamiento (que se funde a temperatura relativamente baja), mientras que otros están diseñados para polipropileno o PE, que tienen comportamientos distintos ante el calor. Consulta siempre el certificado del producto para verificar que está ensayado con el material de tu tubería.

El collarín se instala embebido o adosado al elemento constructivo. El espesor de la pared o el forjado determina si el collarín puede instalarse por un solo lado o si necesita instalarse en ambas caras. Los certificados de los productos especifican el espesor mínimo del elemento para cada configuración de instalación.

El CTE DB-SI establece distintos requisitos de resistencia al fuego según el uso del edificio y el sector de incendio. Los más comunes son EI 60, EI 90 y EI 120. El collarín elegido debe estar certificado para la resistencia al fuego del elemento en el que se instala. Si el forjado tiene clasificación EI 90, el collarín debe estar certificado al menos para EI 90.

Instalación del collarín cortafuego: paso a paso

La instalación correcta es tan importante como la selección del producto. Un collarín bien elegido pero mal instalado puede no funcionar en caso de incendio. Estos son los pasos generales de instalación, que deben complementarse siempre con las instrucciones del fabricante:

1. Verificar el diámetro y el material — Antes de nada, confirma el diámetro exterior real de la tubería (no el nominal) y el material del que está fabricada.

2. Preparar la apertura — El hueco en el elemento constructivo debe tener el diámetro adecuado para alojar el collarín. Si el hueco es demasiado grande, debe reducirse con mortero o masilla cortafuego certificada antes de instalar el collar.

3. Posicionar el collarín — El collarín se coloca alrededor de la tubería en el plano del elemento constructivo. Dependiendo del modelo, puede instalarse desde una sola cara o requiere división en dos mitades para instalación perimetral.

4. Fijar el collarín — Se fija al elemento constructivo mediante los tornillos o anclajes especificados en las instrucciones del fabricante. La fijación debe ser sólida: el collarín debe resistir la fuerza de expansión del material intumescente, que es considerable.

5. Sellado perimetral — El espacio entre el collarín y el elemento constructivo, y entre el collarín y la tubería, se rellena con sellador cortafuego compatible. Este paso es esencial para garantizar la estanqueidad al humo (criterio E de la clasificación de resistencia al fuego).

6. Documentar la instalación — Anota el modelo de collarín, el número de lote, la fecha de instalación y la ubicación. Esta documentación es necesaria para las inspecciones periódicas y para acreditar el cumplimiento normativo.

Errores frecuentes en la instalación de collarines cortafuego

A lo largo de muchas inspecciones de instalaciones, se repiten una serie de errores que invalidan la eficacia del collarín. Los más habituales son instalar el collarín en tuberías metálicas (innecesario y puede crear falsa seguridad al dejar sin collarín otras tuberías plásticas cercanas), usar un collarín de diámetro superior al de la tubería sin rellenar el espacio, no fijar el collarín al elemento constructivo (algunos instaladores simplemente lo dejan apoyado), y omitir el sellado perimetral pensando que el collarín por sí solo es suficiente.

¿Qué normativa regula el uso de collarines cortafuego?

En España, la obligatoriedad del collarín cortafuego para tuberías de plástico en pasos por elementos de compartimentación deriva del CTE DB-SI (Real Decreto 314/2006 y sus actualizaciones), que exige mantener la resistencia al fuego de los elementos compartimentadores en todos sus puntos, incluidos los pasos de instalaciones.

Los productos deben estar certificados según la norma europea EN 1366-3 (sellado de pasos de instalaciones) y disponer del marcado CE con la correspondiente Declaración de Prestaciones. En EXB Pasiva, todos nuestros collarines cuentan con esta certificación y ponemos a disposición de nuestros clientes la documentación técnica completa para sus expedientes de obra.

¿Tienes un proyecto concreto y necesitas asesoramiento sobre qué collarín elegir? Consúltanos sin compromiso.

Formulario de contacto

Teléfono

(+34) 93 219 87 02

Ubicación

Carrer Oliverar 12-14 Nave 1 08940 Cornella de Llobregat

Socials

Formulario de Contacto

Carrito de compra